La infraestructura escolar juega un papel muy importante dentro del desarrollo de los estudiantes. Si no contamos con centros educativos condicionados, entonces existirán limitaciones para el aprendizaje.
Al respecto, la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) advirtió que Piura aún no cuenta con una infraestructura de calidad para todos sus estudiantes. Según el Ministerio de Educación, de los 3,321 locales educativos de la región, 1,341 presentan algún riesgo en su infraestructura, lo que representa más del 40%.
A estos riesgos se le suman las brechas en servicios básicos: 166 locales no tienen agua, 702 no cuentan con alcantarillado y 112 no tienen electricidad. Además, ante las condiciones climáticas del Fenómeno El Niño, 2602 instituciones educativas se ubicarían en zonas de mayor susceptibilidad a inundaciones, según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (CENEPRED).
“Para reducir las brechas de infraestructura escolar es necesario priorizar a aquellas instituciones que más lo necesitan y lograr que los proyectos que se realicen sean los que verdaderamente necesita la población. Es muy importante que el Gobierno Regional y las distintas municipalidades puedan trabajar articuladamente para conseguir desarrollo educativo en las distintas localidades de Piura”, comentó Giacomo Puccio, economista de REDES.
Competencias de los niveles de gobierno
Precisamente, el Gobierno Regional es aquel que puede identificar las principales brechas de infraestructura educativa de su territorio, priorizar los colegios con mayores necesidades o riesgos y formular y ejecutar inversiones que correspondan a su competencia. Es quien se encarga de la gestión de la política educativa de la región, es decir, supervisa las acciones de los gobiernos locales.
Por ejemplo, en el presente año el Gobierno Regional ha invertido en el mejoramiento de los servicios educativos de educación primaria en el I.E. 14506 o de la secundaria Luis Alberto Sánchez Sánchez en Huancabamba.
Del lado de las municipalidades, estas se encargan de intervenir directamente en la infraestructura educativa a través de un rol de brindar soluciones más inmediatas de infraestructura. Pueden formular y ejecutar proyectos, construir, equipar y mantener locales educativos dentro de su jurisdicción, siempre dentro del marco legal, presupuestal y técnico, además de la supervisión del GORE.
En el presente año distintas municipalidades realizaron también mejoramiento y ampliación de infraestructura, como es el caso del I.E. Félix Cipriano Coronel Zegarra en Talara o el I.E. 15302 en El Carmen.
“El desarrollo educativo de Piura requiere una coordinación efectiva entre el Gobierno Regional y las municipalidades para que los recursos se traduzcan en mejores condiciones para los estudiantes. Cada institución educativa tiene necesidades distintas: mientras algunas requieren una reconstrucción integral, otras necesitan reparaciones o servicios básicos. Por ello, es fundamental que cada nivel de gobierno diagnostique con precisión las necesidades de los colegios bajo su competencia y priorice las intervenciones según su urgencia”, finalizó Puccio.

