El papa León XIV conversó por teléfono con el presidente ruso, Vladimir Putin, para solicitar un alto el fuego en Oleshki, una ciudad del sur de Ucrania afectada por una grave crisis humanitaria. Según informó el Vaticano, el pontífice pidió una tregua que permita el ingreso de ayuda humanitaria y sanitaria, además de la evacuación voluntaria y segura de la población civil. La ciudad, ubicada en la región de Jersón, permanece en medio del conflicto entre las fuerzas rusas y ucranianas.
León XIV pide una tregua para facilitar la ayuda humanitaria
El Vaticano informó que la conversación entre León XIV y Putin se centró en la situación de los habitantes de Oleshki, quienes enfrentan dificultades para acceder a alimentos, asistencia médica y condiciones seguras para abandonar la zona.
«Durante la conversación, el Santo Padre expresó su viva preocupación por la grave situación humanitaria en la ciudad de Oleshki, en la región de Jersón (sur), y pidió una tregua para permitir el suministro de ayuda humanitaria y sanitaria y la evacuación voluntaria y segura de la población civil», precisó la Santa Sede en un comunicado.
Asimismo, el pontífice «reafirmó el compromiso de la Santa Sede a favor del diálogo y de la paz».
Tanto Ucrania como Rusia reconocen la existencia de una crisis humanitaria en Oleshki, aunque ambos países se responsabilizan mutuamente de obstaculizar el suministro de alimentos y las evacuaciones de civiles.
Oleshki, una ciudad afectada por la guerra y las inundaciones
Oleshki, situada en la región de Jersón, fue tomada por las tropas rusas en 2022, durante los primeros meses de la invasión a gran escala de Ucrania.
En 2023, la ciudad también sufrió las consecuencias de la destrucción de la represa de Kajovka, que provocó inundaciones a lo largo del río Dniéper. Moscú y Kiev se han acusado mutuamente de ser responsables de la destrucción de esta infraestructura.
Desde 2023, la línea del frente se ha mantenido prácticamente sin cambios en esa zona. Además, la proliferación de drones ha generado una franja de hasta 20 kilómetros de ancho descrita como una «zona muerta», lo que dificulta los desplazamientos y las operaciones en el área.
ONU y Unión Europea alertan sobre la situación de los civiles
La crisis humanitaria en Oleshki también ha generado pronunciamientos de organismos internacionales. A comienzos de octubre, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció la situación «desesperada» que atraviesa la población.
Por su parte, la Unión Europea calificó las condiciones humanitarias en la ciudad de «espantosa».
La solicitud de León XIV busca establecer una pausa en las hostilidades que permita el ingreso de suministros esenciales y facilite la salida voluntaria de los civiles que permanecen en la zona afectada por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

