Un posible fenómeno El Niño Costero de magnitud extraordinaria podría incrementar la intensidad y duración de las lluvias en la costa norte del Perú durante los próximos meses, según proyecciones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi). El calentamiento sostenido de la temperatura del mar, el inicio anticipado de las precipitaciones y la saturación de los suelos configurarían un escenario favorable para eventos de mayor impacto durante el verano de 2027.
Senamhi advierte posible fortalecimiento del fenómeno El Niño Costero
El especialista en Meteorología del Senamhi, Nelson Quispe, explicó que el aumento de la temperatura superficial del mar responde al debilitamiento del Anticiclón del Pacífico Sur y a la persistencia de ondas Kelvin subsuperficiales, condiciones que continuarían favoreciendo el calentamiento del océano al menos hasta septiembre.
Según indicó, existe una probabilidad considerable de que el evento evolucione hacia una magnitud extraordinaria hacia finales de 2026.
«Se cree que las condiciones vayan a aumentar de nivel, incluso con una probabilidad considerable de que esto pueda pasar a una magnitud extraordinaria hacia finales de 2026. Usualmente los picos máximos tanto del Niño Costero como del Niño global suelen presentarse entre octubre, noviembre y diciembre», afirmó.
Lluvias tempranas aumentarían el riesgo de inundaciones
El especialista precisó que las primeras lluvias llegarían antes de lo habitual, aunque no necesariamente con intensidad extrema. Sin embargo, estas precipitaciones permitirán que los suelos alcancen rápidamente su capacidad máxima de absorción.
Cuando se presenten las lluvias más intensas durante el verano, el agua escurrirá con mayor facilidad, incrementando el caudal de los ríos y el riesgo de inundaciones en diversas zonas de la costa norte.
«Las lluvias definitivamente van a ser mayores a lo normal, pero las intensas llegarán más adelante, durante el verano. Lo importante es que esas lluvias tempranas van a saturar tempranamente los suelos. Cuando lleguen las lluvias intensas, prácticamente va a llover sobre mojado», señaló.
Quispe agregó que, desde el punto de vista climatológico, los mayores acumulados de lluvia suelen registrarse entre marzo y abril, periodo en el que la interacción entre el Niño Costero y el fenómeno El Niño global podría intensificar las precipitaciones.
Costa norte concentraría las lluvias más intensas
De acuerdo con el Senamhi, conforme evolucione el fenómeno, las lluvias tenderán a concentrarse principalmente en la costa norte del país. De manera ocasional, estas precipitaciones también podrían extenderse hacia algunos sectores de la costa central, incluso hasta la región Ica.
En contraste, el fenómeno El Niño global favorecería una disminución de las lluvias en la sierra sur, parte de la sierra central y la vertiente oriental amazónica, generando un escenario de déficit hídrico en esas zonas.
Senamhi evalúa la posibilidad de un ciclón similar al Yaku
El especialista indicó que un calentamiento significativo del mar puede favorecer la formación de circulaciones ciclónicas similares al ciclón Yaku, registrado en 2023.
No obstante, precisó que el impacto dependerá de la trayectoria que adopte el sistema atmosférico.
«Existe la probabilidad de que pueda coincidir nuevamente una circulación similar en movimiento. Si se desplaza hacia el este, acercándose al continente, ahí sí es peligrosísimo, como ya lo hemos vivido», advirtió.
Temperaturas y radiación ultravioleta seguirán elevadas
El calentamiento del océano también mantendría temperaturas superiores a los valores habituales durante el invierno en la costa peruana.
Según las proyecciones del Senamhi, Lima podría registrar nuevamente temperaturas máximas cercanas a los 29 °C, mientras que en Piura continuarían los valores entre 31 °C y 32 °C, con la posibilidad de superar nuevamente los 34 °C.
Asimismo, las anomalías de la temperatura del mar oscilan entre 4 y 6 °C por encima de lo normal en la costa central, entre 3 y 5 °C en la costa norte y entre 1,5 y 2,5 °C en la costa sur.
Finalmente, el organismo advirtió que el predominio de cielos despejados favorecerá un aumento de la radiación ultravioleta, con índices superiores a 8, considerados entre fuertes y extremos, por lo que recomendó adoptar medidas de protección durante las horas de mayor exposición al sol.

