El seco de cabrito peruano volvió a ocupar el primer lugar de la lista de los 50 mejores guisos del mundo elaborada por el portal gastronómico TasteAtlas, con una calificación de 4,4 estrellas. Este plato, representativo de Lambayeque, Piura y La Libertad, destaca por la combinación de carne de cabrito, chicha de jora, ají panca y zapallo loche. Su preparación reúne influencias culturales e ingredientes que, con el paso de los siglos, dieron forma a una de las recetas más reconocidas de la cocina tradicional del norte peruano.
Seco de cabrito lidera el ranking de los mejores guisos del mundo
El seco de cabrito encabeza nuevamente la clasificación internacional de TasteAtlas, luego de alcanzar el primer puesto por primera vez en febrero de 2026. Con una puntuación de 4,4 estrellas, se posiciona como el único plato sudamericano entre los cinco primeros de la lista.
La gastronomía peruana también aparece representada por el ají de gallina, ubicado en el puesto 19 del ranking de los 50 mejores guisos del mundo.
Según la descripción de TasteAtlas, el seco de cabrito consiste en carne cocinada con ajíes, guisantes, zanahorias y salsa de culantro, además de cebolla, ajo, comino y otros condimentos. La preparación requiere cocinar los ingredientes hasta que la salsa espese y acompañar el guiso con arroz, frejoles y yuca sancochada.
¿Cuál es el origen del seco de cabrito peruano?
La historia del seco está vinculada a la influencia árabe que llegó al Perú durante la época colonial española. Con el mestizaje cultural y la incorporación de ingredientes locales, la receta evolucionó hasta adquirir características propias de la gastronomía peruana.
Durante la Colonia, una preparación conocida como seco Tajime se elaboraba con carne de carnero y oveja. Entre sus ingredientes figuraban el culantro, el ajo y la cebolla, así como especias como el comino y la pimienta.
El nombre del plato hace referencia a su método de cocción: el líquido se reduce progresivamente hasta obtener una salsa espesa, sin que la carne pierda su jugosidad.
Con la expansión de la crianza de ganado caprino en el norte del Perú, especialmente en Lambayeque, Piura y La Libertad, la carne de cabrito comenzó a reemplazar a la de ovino en esta preparación. La utilización de animales jóvenes permitió obtener una carne tierna, adecuada para la cocción del guiso.

Ingredientes del seco de cabrito: chicha de jora, ají panca y zapallo loche
El sabor característico del seco de cabrito resulta de la combinación de ingredientes que forman parte de la cocina tradicional peruana. Entre los principales destacan:
- Carne de cabrito: es la base del guiso y aporta su textura característica.
- Chicha de jora: bebida fermentada de maíz que proporciona acidez y notas de sabor a la preparación.
- Ají panca: ingrediente utilizado para dar color y sabor al aderezo.
- Zapallo loche: producto emblemático de Lambayeque que contribuye a la textura y al perfil de sabor del guiso.
- Culantro: hierba aromática fundamental en la preparación.
- Ajo y cebolla: ingredientes esenciales para elaborar el aderezo.
- Comino, pimienta y otras especias: complementan la sazón tradicional.
El zapallo loche tiene una relación histórica con la alimentación del norte peruano y aparece representado en piezas de cerámica de las culturas preíncas Mochica y Chimú. Además, cuenta con denominación de origen reconocida por el Indecopi desde 2010.
¿Con qué se acompaña el seco de cabrito?
La presentación tradicional incluye arroz blanco, frejoles guisados y yuca sancochada. También suele servirse con zarza criolla, preparada con cebolla cortada en juliana, limón, sal, ají amarillo y perejil picado.
Esta combinación caracteriza la manera de servir el seco de cabrito en las mesas familiares, picanterías y chicherías del norte peruano, donde la receta se transmite de generación en generación.
Lambayeque, Piura y La Libertad mantienen la tradición del seco de cabrito
El seco de cabrito es uno de los platos más representativos de la gastronomía de Lambayeque, Piura y La Libertad. En estas regiones, su preparación está vinculada a las costumbres familiares, los establecimientos tradicionales de comida y las celebraciones locales.
Las cocineras y los cocineros desempeñan un papel importante en la conservación de la receta, mediante técnicas de preparación y conocimientos culinarios transmitidos durante generaciones.
En Lambayeque, Piura y La Libertad es posible encontrar distintas versiones del plato, con variaciones en los ingredientes, las proporciones del aderezo y los tiempos de cocción. Sin embargo, la carne de cabrito, el culantro y los ingredientes característicos de la cocina norteña siguen siendo elementos centrales de la preparación.
La difusión de la gastronomía peruana también ha permitido que este guiso forme parte de las cartas de restaurantes especializados en comida nacional que operan fuera del país.
El seco de cabrito y su vínculo con el papa León XIV
El seco de cabrito también ha sido asociado con los gustos gastronómicos del papa León XIV, quien conoció la cocina del norte peruano durante su trayectoria pastoral en el país.
De acuerdo con la información difundida por la Agencia Andina, el pontífice desarrolló parte de su labor religiosa en Lambayeque, donde ejerció como obispo de Chiclayo, así como en distintas localidades de Piura, entre ellas Chulucanas, Morropón y Ayabaca. También residió en Trujillo, capital de La Libertad, donde desempeñó funciones vinculadas a la formación religiosa.

Durante esos años, tuvo contacto con las tradiciones culinarias de las regiones en las que desarrolló su labor pastoral. El seco de cabrito figura entre los platos asociados a sus preferencias gastronómicas.
El reconocimiento de TasteAtlas se suma a la difusión internacional de este guiso, presente tanto en restaurantes peruanos en el extranjero como en ferias gastronómicas que promueven la cocina regional.

