El fenómeno El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes y agravar los eventos climáticos extremos en distintas regiones del planeta, advirtió la Organización de las Naciones Unidas (ONU) este miércoles 21 de octubre. Según las proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el calentamiento del océano Pacífico tropical podría superar registros anteriores y provocar consecuencias prolongadas. Las autoridades internacionales instaron a los países a adoptar medidas preventivas para proteger a las poblaciones vulnerables frente a las sequías, las inundaciones y el aumento del hambre.
El Niño 2026: la ONU alerta sobre temperaturas oceánicas extremas
Celeste Saulo, directora de la Organización Meteorológica Mundial, advirtió que el fenómeno podría superar los niveles registrados durante las últimas cuatro décadas.
«El fenómeno actual de El Niño podría tener una intensidad sin precedentes: literalmente, superaría con creces los niveles de los mapas de monitoreo que hemos utilizado durante las últimas cuatro décadas», afirmó.
La funcionaria señaló que ya se registran fenómenos meteorológicos extremos y que estos podrían intensificarse y extenderse a medida que avance el evento climático.
La última actualización climática estacional mundial de la OMM, publicada el miércoles 21 de octubre, proyecta que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical podrían situarse hasta 3,8 °C por encima del promedio entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Según el reporte, esta anomalía superaría el registro de 2,6 °C correspondiente al periodo 2015-2016.
Saulo advirtió que el fenómeno tendrá consecuencias importantes en los patrones climáticos de distintas partes del mundo. Aunque se prevé que El Niño alcance su punto máximo en diciembre de 2026, sus efectos sobre las temperaturas y las precipitaciones podrían prolongarse durante 2027 y más allá.
América Latina, África y Asia afrontan riesgos por El Niño
Tom Fletcher, responsable de ayuda humanitaria de la ONU, advirtió que el fenómeno podría agravar las crisis que afectan a América Latina, el este y el sur de África, Asia y el Pacífico.
El funcionario señaló que los efectos climáticos coincidirían con conflictos, desplazamientos de población, encarecimiento de combustibles, fertilizantes y alimentos, además de recortes en la asistencia humanitaria.
Según sus estimaciones, hasta 50 millones de personas podrían afrontar un aumento del hambre como consecuencia de las crisis asociadas al fenómeno.
«El riesgo es que decenas de millones de personas se vean abocadas a la necesidad humanitaria», explicó Fletcher.
Entre las necesidades identificadas figuran el abastecimiento de suministros ante las lluvias intensas en Somalia, Etiopía y Kenia; la distribución de semillas y apoyo para el ganado en el sur de África; y la asistencia para la subsistencia en Centroamérica.
En Asia y el Pacífico, las autoridades deberán prepararse para posibles sequías, inundaciones y ciclones.
Fletcher también advirtió que los efectos de El Niño podrían trascender las regiones directamente afectadas y provocar alteraciones económicas, nuevos desplazamientos y mayores presiones migratorias.
ONU pide medidas preventivas ante la crisis climática
Ante las previsiones, la ONU instó a los gobiernos, los bancos de desarrollo y las instituciones financieras internacionales a movilizar recursos antes de que se materialicen los daños más graves.
«No podemos detener a El Niño, pero podemos prevenir muchas de sus peores consecuencias para la humanidad», afirmó Saulo.
Fletcher sostuvo que las próximas dos semanas serían determinantes para acelerar las acciones de prevención y respuesta humanitaria. Asimismo, informó que había destinado 50 millones de dólares para apoyar a 11 países expuestos a las consecuencias del fenómeno, entre ellos Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur.
El responsable humanitario también señaló que los organismos de ayuda no podrán responder por sí solos a una emergencia de esta magnitud sin el respaldo de los gobiernos y las instituciones financieras.
¿Qué es el fenómeno El Niño y cómo afecta al clima mundial?
El Niño es un fenómeno climático natural caracterizado por el aumento de la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial central y oriental. Este calentamiento modifica los patrones de circulación atmosférica, los vientos y las precipitaciones, con efectos que pueden extenderse a distintas regiones del planeta.
El evento suele presentarse cada dos a siete años y durar entre nueve y doce meses. Forma parte de un ciclo climático que también incluye La Niña, asociada generalmente con condiciones oceánicas más frías, y periodos neutrales.
Aunque El Niño es un fenómeno natural, sus efectos pueden intensificar las consecuencias del cambio climático provocado por las actividades humanas, especialmente en lo relacionado con las temperaturas extremas.
El episodio anterior contribuyó a que 2023 se ubicara entre los años más cálidos registrados y a que 2024 alcanzara el récord de temperatura media mundial, según la información citada en el reporte.
Actualmente, algunas zonas de Centroamérica ya afrontan impactos asociados a la sequía, con pérdidas de cultivos y animales. Las nuevas proyecciones mantienen la atención internacional sobre los riesgos para la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua y las comunidades expuestas a eventos meteorológicos extremos.

