Mediante un comunicado, el Estado de Israel expresó que coordina y se alinea con Estados Unidos respecto al alto al fuego con Irán. Sin embargo, señaló que tal como lo dejó claro el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este no incluye el conflicto con la organización terrorista Hezbolá, radicada en el Líbano. El comunicado advierte que quien afirme lo contrario, en la práctica, está dando su consentimiento a que Líbano se convierta en un protectorado iraní.
Acusaciones sobre violación del alto al fuego por parte de Hezbolá
El documento señala que «tras el acuerdo de un alto al fuego a fines de 2024, Hezbolá decidió violarlo y se unió a la guerra contra Israel por iniciativa propia, como brazo de Irán, sacrificando los intereses del Estado libanés y de sus ciudadanos en favor de los intereses de Teherán».
«En este contexto, la organización terrorista continúa amenazando a la población civil israelí mediante el lanzamiento indiscriminado de cohetes desde el sur del Líbano, cuyo volumen ha superado incluso el de los lanzamientos desde Irán. Asimismo, mantiene la amenaza de una incursión terrestre. Israel no puede aceptar estas amenazas contra sus ciudadanos ni permitirá su continuidad», refiere la comunicación oficial.
El Estado israelí responsabiliza al gobierno libanés por la situación actual, argumentando que es resultado de su inacción y el fracaso para cumplir con sus obligaciones de desarmar a Hezbolá y garantizar su retirada al norte del río Litani.
Posición sobre responsabilidad del gobierno libanés y UNIFIL
«La situación actual es resultado de la inacción y el fracaso del gobierno del Líbano para cumplir con sus obligaciones de desarmar a Hezbolá y garantizar su retirada al norte del río Litani. En lugar de reconocerlo, el Gobierno libanés – que ha afirmado falsamente haber completado el desarme de Hezbolá y no ha impedido el lanzamiento de cohetes contra territorio israelí – evade su responsabilidad y culpa a Israel», asegura el comunicado.
«El gobierno libanés, que aún cuenta con ministros vinculados a Hezbolá, no ha logrado enfrentar a la organización, desarmarla ni alejarla del sur del río Litani. Por ello, Israel trabajará arduamente para alcanzar estos objetivos», expresa el documento oficial.
Respecto a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), el comunicado señala: «Israel no depositará su seguridad en manos de fuerzas extranjeras. El fracaso de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL) en la aplicación de la Resolución 1701 lo demuestra claramente. En cuanto a las acusaciones de daños a fuerzas de UNIFIL: Dada la actividad de Hezbolá y su continua presencia en el sur del Líbano, se trata de una zona de combate activa, tal como Israel ha advertido a UNIFIL, instándole a extremar precauciones. Estas fuerzas no están siendo atacadas deliberadamente y cualquier incidente excepcional, se investiga exhaustivamente a fondo y con total transparencia», enfatiza.
El Estado israelí concluye señalando que toma medidas para minimizar el daño a la población libanesa no involucrada, incluyendo la emisión de advertencias previas y la evacuación de residentes, con el objetivo de evitar que el Líbano se convierta en una plataforma de lanzamiento de cohetes contra civiles israelíes.

