El conflicto entre Irán e Israel registró un nuevo episodio tras la muerte del ministro de Inteligencia iraní en un reciente bombardeo. Este hecho se suma a una serie de ataques dirigidos contra altos mandos del gobierno iraní, generando advertencias de represalias y preocupación por el impacto en la estabilidad regional. La escalada también involucra a Estados Unidos y repercute en el mercado energético global, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz.
Bombardeo de Israel elimina a altos funcionarios iraníes
El gobierno de Israel confirmó la muerte del ministro de Inteligencia de Irán, Esmail Jatib, durante un bombardeo nocturno. Este hecho ocurrió un día después de que las autoridades israelíes anunciaran la eliminación de Alí Larijani, jefe del Consejo Superior de Seguridad Nacional.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, informó que Jatib fue “eliminado” y señaló que el gobierno otorgó autorización a las fuerzas militares para continuar con operaciones dirigidas contra líderes de la república islámica.
Por su parte, fuentes militares israelíes indicaron que las acciones no se detendrán y forman parte de una estrategia para atacar a altos mandos iraníes considerados objetivos prioritarios.
Irán advierte consecuencias y crece la tensión internacional
Desde Irán, las autoridades advirtieron que los ataques tendrán consecuencias. El líder supremo Mojtaba Jamenei declaró que “cada gota de sangre derramada tiene su precio, y los asesinos criminales de estos mártires tendrán que pagarlo pronto”.
El presidente Masud Pezeshkian alertó que los ataques contra infraestructuras energéticas podrían generar “consecuencias incontrolables”, tras un ataque al yacimiento de gas South Pars-North Dome.
En paralelo, el conflicto ha tenido impacto en el mercado energético, elevando los precios del petróleo y afectando a países del Golfo. La situación se agrava con el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
Funeral en Teherán y advertencias de impacto global
En Teherán, una multitud participó en el funeral de Alí Larijani y Gholamerza Soleimani, así como de más de 80 marinos fallecidos tras el hundimiento de una fragata. Durante la ceremonia, los asistentes acompañaron los féretros cubiertos con banderas iraníes y realizaron manifestaciones tradicionales de duelo.
El canciller iraní, Abás Araqchi, señaló en redes sociales que “la ola de repercusiones mundiales no ha hecho más que empezar y golpeará a todo el mundo, sin distinción de riqueza, creencias o raza”.
Asimismo, los Guardianes de la Revolución informaron sobre ataques en la zona de Tel Aviv que dejaron al menos dos muertos y reiteraron su intención de “vengar la sangre” de los funcionarios asesinados.
Por su parte, la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, indicó que el gobierno iraní ha sufrido golpes importantes, aunque continúa operativo.

