La Fiscalía de España anunció el archivo de la denuncia presentada contra Julio Iglesias por presuntos delitos sexuales y trata de personas, al determinar que no tiene competencia para investigar los hechos. La decisión se basa en que los sucesos denunciados habrían ocurrido fuera del territorio español y que ninguna de las partes involucradas reside en el país. El caso, que generó atención internacional, había sido presentado por dos antiguas empleadas del artista y se encontraba en etapa de diligencias preliminares.
Fiscalía descarta competencia en denuncia contra Julio Iglesias
El Ministerio Público español informó que “se procede al archivo de las presentes diligencias de investigación (…) por falta de jurisdicción de los tribunales españoles y por lo tanto la falta de competencia de la fiscalía”. Según el comunicado oficial, los hechos denunciados no pueden ser investigados en España debido a que ocurrieron en otros países.
Las denunciantes, dos exempleadas del cantante español, presentaron la acusación el 5 de enero ante la justicia española. En ella afirmaron haber sido víctimas de presuntas vejaciones y acoso sexual, señalando que Julio Iglesias habría abusado de su posición de poder frente a empleadas jóvenes y en situación de precariedad laboral.
Presuntos hechos habrían ocurrido fuera de España
De acuerdo con una investigación periodística difundida por la cadena estadounidense Univision y el medio español elDiario.es, los presuntos abusos se habrían producido en 2021 en propiedades del artista ubicadas en la República Dominicana y las Bahamas. La fiscalía subrayó que estos países son “plenamente competentes” para investigar judicialmente los hechos descritos en la denuncia.
Asimismo, el organismo precisó que las presuntas víctimas son extranjeras y no residen en España, mientras que el denunciado vive entre Miami, República Dominicana y Bahamas. Estos elementos fueron determinantes para descartar la apertura de una investigación en territorio español.
Defensa del artista y cierre del proceso en España
Julio Iglesias, de 82 años, defendió públicamente su inocencia y había solicitado el archivo de la denuncia presentada por sus exempleadas. Tras el análisis del caso, la fiscalía concluyó que no se cumplen los requisitos legales para que los tribunales españoles asuman la investigación.
Con esta decisión, el proceso queda cerrado en España, sin pronunciamiento sobre el fondo de las acusaciones, al tratarse exclusivamente de una resolución basada en criterios de competencia y jurisdicción.

