Ana Paula Consorte, pareja del futbolista Paolo Guerrero, se pronunció públicamente luego de los incidentes registrados en el estadio Alejandro Villanueva, en el distrito de La Victoria. A través de sus redes sociales, la también influencer se refirió al ingreso violento de barristas ocurrido tras conocerse una denuncia contra jugadores de Alianza Lima. Sus declaraciones se dieron un día después de los hechos y tuvieron como eje principal el estado de salud del delantero y un mensaje de rechazo a la violencia en el fútbol.
Incidentes en Matute tras denuncia contra jugadores de Alianza Lima
El jueves 22 de enero se registró el ingreso de un grupo de barristas al estadio Alejandro Villanueva, luego de hacerse pública una denuncia presentada por una joven contra tres futbolistas del club íntimo: Carlos Zambrano, Sergio Peña y Miguel Trauco. Los hinchas acudieron al recinto deportivo con la intención de confrontar a los jugadores involucrados.
Durante los disturbios, se produjeron momentos de tensión al interior del estadio. En ese contexto, Paolo Guerrero y Luis Advíncula intentaron intervenir para controlar la situación, resultando afectados durante los incidentes, según se conoció posteriormente.
Ana Paula Consorte confirma estado de Paolo Guerrero
Este viernes 23 de enero, Ana Paula Consorte utilizó sus redes sociales para aclarar la situación del delantero peruano. En su mensaje, aseguró que Paolo Guerrero se encuentra en buen estado, tras los hechos ocurridos en el estadio de Alianza Lima.
Además, expresó su rechazo a cualquier manifestación violenta vinculada al fútbol, diferenciando el apoyo a un club de conductas agresivas. “Paolo está bien, y dejo aquí mi repudio a cualquier tipo de violencia, un verdadero hincha jamás confunde ser hincha con ser agresor. Amar a un equipo no tiene nada que ver con la violencia. El deporte existe para generar alegría, unión y paz, no miedo”, manifestó.
Rechazo a la violencia en el fútbol peruano
El pronunciamiento de Consorte se suma a diversas reacciones generadas tras los incidentes en Matute, en un contexto marcado por cuestionamientos a la conducta de los barristas y la seguridad en los recintos deportivos. El episodio ha vuelto a poner en agenda el debate sobre la violencia en el fútbol peruano y la responsabilidad de los actores involucrados en preservar el orden y la integridad de las personas.

