El seco de cabrito fue reconocido como el mejor guiso del mundo en el ranking de los 50 mejores platos de su categoría elaborado por Taste Atlas. Con una calificación de 4.5 estrellas, este plato bandera del norte peruano lidera la lista global y se consolida como uno de los máximos exponentes de la gastronomía peruana. Originario de Lambayeque, Piura y La Libertad, su historia, ingredientes y técnica de preparación explican por qué hoy ocupa el primer lugar a nivel internacional.
Seco de cabrito lidera ranking mundial de guisos
En la clasificación publicada por Taste Atlas, el seco de cabrito encabeza la lista de los 50 mejores guisos del planeta. Es el único plato sudamericano que figura entre los cinco primeros puestos.
Otros representantes peruanos incluidos en el ranking son el ají de gallina y el picante a la tacneña, ubicados en los puestos 26 y 50, respectivamente.
“El seco de cabrito es un plato tradicional que se preparaba originalmente en el norte del Perú, pero hoy en día también es popular en otras zonas costeras. Consiste en carne de cabrito cocinada con ajíes, guisantes, zanahorias y salsa de culantro. La lista de ingredientes también incluye cebolla, comino, ajo, orégano, aceite y otros condimentos. La carne se fríe y luego se cocina con los demás ingredientes hasta que la salsa espese. Una vez listo, el seco de cabrito se sirve tradicionalmente con arroz, frijoles y yuca hervida como plato único. Este plato se suele preparar para eventos festivos, como celebraciones familiares, y también se puede recalentar y servir al día siguiente”, reseña Taste Atlas.
Origen e historia del seco de cabrito en el norte del Perú
El seco es un guiso de origen árabe que llegó al Perú durante la conquista española. En la época colonial se le conocía como “seco Tajime” y se preparaba con carne de carnero u oveja. Con el tiempo, el mestizaje cultural y la incorporación de insumos locales transformaron su receta original.
La llegada del ganado caprino y su crianza en regiones como Lambayeque, Piura y La Libertad impulsó el uso de carne de cabrito, especialmente ejemplares jóvenes, cuya textura tierna favorece la cocción prolongada del guiso.
El nombre “seco” responde al proceso de cocción en el que el líquido se reduce hasta concentrar sabores sin perder jugosidad.
Ingredientes del seco de cabrito y preparación tradicional
La preparación del seco de cabrito combina insumos locales y técnicas heredadas por generaciones. Entre los ingredientes esenciales destacan:
-
Carne de cabrito o cabra joven
-
Chicha de jora
-
Ají panca
-
Zapallo loche
-
Culantro
-
Cebolla y ajo
-
Comino, pimienta y sal
La chicha de jora aporta liquidez, dulzor y acidez. El ají panca otorga color y profundidad de sabor, mientras que el zapallo loche —con denominación de origen otorgada por el Indecopi en 2010— aporta textura y matices característicos.
El proceso inicia con el sellado de la carne y continúa con un sofrito base. Posteriormente, se integra la chicha de jora y los demás ingredientes hasta lograr una salsa espesa. Tradicionalmente, el plato se sirve con arroz blanco, frejoles guisados, yuca sancochada y zarza criolla.
Plato bandera de Lambayeque, Piura y La Libertad
El seco de cabrito se consolidó como plato emblemático de Lambayeque, Piura y La Libertad, donde forma parte de la identidad culinaria regional. Es habitual encontrarlo en picanterías, chicherías y celebraciones familiares.
Su reconocimiento internacional refuerza su posicionamiento dentro de la oferta gastronómica peruana en el extranjero, donde restaurantes especializados en cocina norteña lo incluyen como uno de sus principales atractivos.
Entre sus seguidores destaca el papa León XIV, quien incorporó este plato entre sus favoritos durante su misión pastoral en el norte del Perú, particularmente en Lambayeque, Piura y La Libertad.

