El consumo de alcohol en adolescentes muestra un cambio en Perú. Datos del Ministerio de Salud (Minsa) revelan que el 27,7 % de las adolescentes consume bebidas alcohólicas, porcentaje que supera al 20,6 % registrado entre los varones de la misma edad. La tendencia coincide con los resultados del Estudio Nacional sobre Consumo de Drogas en Estudiantes de Secundaria 2024 y ha generado preocupación por el inicio temprano del consumo y sus efectos en la salud física y mental.
Consumo de alcohol en adolescentes aumenta entre las mujeres
El psiquiatra del Ministerio de Salud, Miguel Hinojosa, informó que el consumo de alcohol entre adolescentes presenta una variación respecto a años anteriores, cuando esta práctica era más frecuente en la población masculina.
Los datos también coinciden con el Estudio Nacional sobre Consumo de Drogas en Estudiantes de Secundaria 2024, elaborado por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), el cual señala que el 36,4 % de los estudiantes ha consumido alcohol alguna vez en su vida.
Además, el informe indica que el consumo anual alcanza el 29,7 % entre las estudiantes mujeres, mientras que en los varones llega al 23,8 %. Estos resultados plantean la necesidad de reforzar las acciones preventivas desde las familias, las instituciones educativas y la comunidad.
El especialista explicó que uno de los factores asociados al inicio del consumo es la creencia de que los adolescentes deben aprender a beber dentro del hogar.
«Esa es una falsa creencia que ha permitido normalizar el consumo de alcohol bajo la supervisión familiar. Esto tampoco está bien, porque se está promoviendo el consumo cuando el cerebro humano todavía es inmaduro», subrayó.
Asimismo, indicó que el consumo de alcohol tampoco debe normalizarse en la adultez debido a su relación con diversas enfermedades.
Edad de inicio y riesgos del consumo de bebidas alcohólicas
Según el especialista, la edad de inicio del consumo de alcohol se sitúa entre los 12 y 13 años. Esta situación refleja un contacto cada vez más temprano de los menores con las bebidas alcohólicas, pese a que la Ley N.° 28681 prohíbe su venta a menores de edad.
Hinojosa explicó que el cerebro humano continúa su desarrollo hasta aproximadamente los 25 años. Por ello, el consumo de alcohol durante la adolescencia puede afectar funciones relacionadas con el aprendizaje, el autocontrol y la toma de decisiones.
«El daño puede triplicarse o cuadruplicarse, afectando su comportamiento, sus reacciones físicas y el desarrollo de su cerebro», señaló al referirse a bebidas con una concentración de alcohol del 14 %.
Cuando el consumo se convierte en una adicción, el tratamiento puede realizarse en establecimientos de salud y en los Centros de Salud Mental Comunitaria, donde se brinda evaluación, orientación y atención especializada. En casos más complejos, puede requerirse hospitalización debido al síndrome de abstinencia.
«Este síndrome ocurre cuando el cuerpo se ha habituado al consumo de alcohol y, al dejar de consumirlo, comienza a presentar diversos síntomas físicos y emocionales que requieren atención médica especializada», explicó.
Señales de alerta del consumo de alcohol en adolescentes
El Ministerio de Salud recomienda a los padres prestar atención a cambios en el comportamiento de sus hijos que podrían estar relacionados con el consumo de alcohol.
Entre las principales señales de alerta figuran la fatiga constante, ojos enrojecidos, vómitos sin causa aparente, descuido de la higiene personal, aislamiento, hermetismo sobre sus amistades o actividades y respuestas irritables frente a las normas familiares.
En el ámbito escolar también pueden presentarse una disminución del rendimiento académico, desinterés por los estudios, nuevas amistades y un incremento inusual en la solicitud de dinero.
Recomendaciones del Minsa para prevenir el consumo de alcohol
El Ministerio de Salud exhortó a las familias a fortalecer las acciones preventivas desde el hogar y adoptar hábitos saludables que contribuyan a reducir el consumo de alcohol en adolescentes.
Entre las principales recomendaciones figuran evitar la práctica de permitir que los hijos consuman alcohol en casa, mantener una comunicación abierta sobre los riesgos asociados a esta conducta, promover actividades recreativas como el deporte y las expresiones artísticas, y mantenerse atentos a cambios de comportamiento.
Asimismo, el Minsa recomienda no normalizar el consumo de alcohol durante reuniones familiares o celebraciones y acudir a un establecimiento de salud o a un Centro de Salud Mental Comunitaria cuando existan indicios de un consumo problemático que requiera atención profesional.

