El Gobierno anunció la próxima presentación del Plan Nacional de Deshacinamiento, una iniciativa orientada a enfrentar la sobrepoblación en cárceles del Perú. La medida, impulsada por el Ministerio de Justicia en coordinación con el INPE, contempla acciones para reducir el hacinamiento penitenciario y mejorar la seguridad interna. Este problema afecta a diversos establecimientos del país, donde la cantidad de internos supera ampliamente la capacidad instalada.
Plan Nacional de Deshacinamiento: medidas para reducir hacinamiento en cárceles
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Jiménez Borra, informó que el plan será presentado en los próximos días como parte de una estrategia integral para mejorar el sistema penitenciario.
“Estamos trabajando un Plan Nacional de Deshacinamiento, porque la sobrepoblación no solo es un tema de derechos humanos, sino también una forma de garantizar el orden en los penales. Parte de los problemas de seguridad están vinculados a lo que ocurre dentro de los establecimientos penitenciarios”, afirmó.
Entre las principales acciones contempladas se encuentra el análisis de la población penitenciaria para identificar a internos de menor peligrosidad, personas extranjeras y aquellos que podrían acceder a beneficios penitenciarios, como la semilibertad.
Asimismo, se prevé la ampliación de infraestructura en determinados centros penitenciarios como parte de las medidas para enfrentar el hacinamiento.
Sobrepoblación en penales del Perú: situación actual y desafíos
El titular del sector señaló que establecimientos como el penal de Lurigancho presentan altos niveles de sobrepoblación. Este centro, diseñado para poco más de tres mil internos, alberga actualmente a más de diez mil personas privadas de libertad.
Esta situación dificulta el control interno y la adecuada gestión de los servicios penitenciarios, lo que incide en las condiciones de seguridad dentro de los recintos.
Educación penitenciaria en Perú: clave para la reinserción social
El anuncio del Plan Nacional de Deshacinamiento se realizó durante la inauguración del año escolar en los penales, donde más de 16,500 internos iniciaron sus estudios.
El ministro señaló que “la educación penitenciaria es una inversión social. Un interno que accede al aprendizaje tiene más oportunidades de reinserción y menos probabilidades de reincidir”.
Actualmente, el sistema penitenciario cuenta con 142 instituciones educativas y más de 7,800 internos reciben formación en especialidades técnicas. Además, el programa “Interno Universitario” beneficiará a 441 estudiantes con acceso a educación superior tecnológica y universitaria.
Durante la actividad también se entregaron certificados a internos que culminaron su formación en el Centro de Educación Técnico Productiva (CETPRO), se realizó un recorrido por talleres técnicos y se inauguró la biblioteca del penal denominada “Luis Alberto Sánchez”.
La ceremonia contó con la participación de autoridades del sistema penitenciario, funcionarios y trabajadores del sector.

