Lo que debía ser una celebración por la Semana Turística de Casma terminó en momentos de pánico. La madrugada del 24 de marzo, un enfrentamiento entre asistentes en estado de ebriedad desató una balacera y el lanzamiento de bombas lacrimógenas en pleno concierto de la orquesta Son del Duke. La estampida resultante dejó al menos 13 heridos.
Seguridad insuficiente y pánico generalizado
El evento, realizado en las inmediaciones del terminal de Casma, no contaba con la seguridad adecuada, según testigos. Apenas dos canciones después de iniciado el espectáculo, los disparos obligaron a la banda a suspender su presentación. La multitud, presa del pánico, intentó huir en todas direcciones, provocando caídas y golpes.
Balance de heridos y reacciones
Las autoridades confirmaron que los 13 afectados no presentan heridas de bala, pero sí cortes y contusiones sufridas en medio del caos. Todos fueron trasladados de emergencia al hospital de Casma.
Por su parte, la agrupación chiclayana lamentó lo ocurrido y explicó que la suspensión de su presentación fue una medida necesaria para proteger a su equipo y al público.
La Policía inició las investigaciones para identificar a los responsables de los disturbios y esclarecer lo sucedido.