El acceso a agua potable y saneamiento básico continúa siendo una de las principales brechas de la infraestructura educativa en el Perú. De acuerdo con información oficial del Ministerio de Educación, menos de la mitad de los colegios del país cuenta con estos servicios por red pública, una situación que expone a niños y adolescentes a riesgos sanitarios y limita el adecuado desarrollo de las actividades escolares, especialmente en zonas rurales y periféricas.
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Colegios sin agua potable y desagüe en el Perú
La Institución Educativa Río Seco, ubicada en el distrito de Carabayllo, refleja una problemática extendida a nivel nacional. Este colegio forma parte de los más de 43.700 centros educativos que no cuentan con acceso a agua potable ni desagüe por red pública. Para atender a sus 260 estudiantes de primaria y secundaria, la institución depende del abastecimiento mediante cisternas dos veces por semana y de un pozo séptico que requiere limpieza constante.
Según la Estadística de la Calidad Educativa (Escale) del Minedu, con datos actualizados al 23 de diciembre de 2025, solo el 47 % de las 71.202 instituciones educativas del país dispone de agua potable por red pública, mientras que apenas el 41,9 % cuenta con servicio de desagüe. La situación es más crítica en el ámbito rural, donde solo el 18 % de colegios tiene acceso a agua potable y el 12 % a desagüe.
“En el colegio, hay pocos baños para la cantidad de alumnos. Los recreos son distintos. El de primarias es a las diez y cuarto. Los chicos juegan, usan los servicios higiénicos; y secundaria sale media hora después, para no tener ese problema del cruce, que se acumulen los baños. Nos hemos organizado de esa manera”, explicó Jorge Negrete, director de la IE Río Seco.
Impacto en la salud y la permanencia escolar
La carencia de agua potable y saneamiento adecuado tiene efectos directos en la salud de los estudiantes. Fánel Guevara, coordinadora general de Red Agua Segura, señaló que cerca del 70 % de los centros educativos presenta dificultades para acceder a estos servicios básicos, lo que incrementa los riesgos sanitarios y afecta el rendimiento escolar.
Esta problemática impacta de manera diferenciada en las estudiantes. Gisela Murrugarra, directora de Water For People Perú, indicó que la falta de baños adecuados y de condiciones de privacidad durante el periodo menstrual genera ausentismo y, en algunos casos, deserción escolar.
“Hemos encontrado en encuestas que hemos desarrollado, principalmente en zonas rurales, que las niñas manifiestan que no se sienten seguras yendo al baño durante los días de su periodo menstrual. Muchas de ellas se retiran a su casa y, en las zonas rurales, los colegios no están cerca de las casas. Eso implica que muchas de ellas ya no regresen”, sostuvo.
Asimismo, la falta de agua para el lavado de manos durante los recreos expone a los escolares a enfermedades gastrointestinales, especialmente en instituciones que dependen de fuentes no tratadas como ríos, acequias o manantiales.
Brecha de infraestructura educativa y ejecución presupuestal
El déficit de servicios básicos se enmarca en una brecha más amplia de infraestructura educativa. El informe de avance en el cierre de brechas del Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones al 2024, publicado por el Ministerio de Economía y Finanzas, señala que cerca del 90 % de locales de educación primaria presenta condiciones inadecuadas, mientras que en inicial la brecha alcanza el 86,8 % y en secundaria el 84 %.
Pese a una inversión de S/ 5.122 millones destinada a reducir estas brechas en primaria y secundaria, varios indicadores muestran niveles mínimos de ejecución. A nivel regional, los mayores déficits se registran en el Callao, Junín, Pasco, Lima, Loreto y Cajamarca, dependiendo del nivel educativo.
Guevara indicó que, aunque los Gobiernos Regionales y locales reciben presupuesto para atender estas necesidades, los problemas se concentran en la ejecución y supervisión. “El Ministerio de Educación es el que debería supervisar cómo los gobiernos regionales y locales están cumpliendo con esta meta”, señaló.
Propuestas para reducir la brecha de agua y saneamiento escolar
Especialistas coinciden en la necesidad de diagnósticos participativos que incluyan a docentes, estudiantes y padres de familia para identificar las principales carencias en cada institución. Entre las medidas planteadas se encuentran la ampliación de infraestructura sanitaria con enfoque de género e inclusión, la conformación de comités de agua y saneamiento y una mayor coordinación entre los ministerios de Educación, Salud y Ambiente.
“Puedes tener muy buena agua desde la red, pero si el tanque del reservorio está sin tapa, es lo mismo que nada. Lo otro es tener un mecanismo de supervisión continua”, explicó Murrugarra, al resaltar la importancia del mantenimiento y monitoreo permanente de los servicios.
Hasta el cierre de este informe, el Ministerio de Educación no respondió a las consultas realizadas sobre la situación de los colegios sin acceso a agua potable y desagüe por red pública.


