Una familia puede haber logrado salir de la pobreza y hoy contar con ingresos suficientes para cubrir sus necesidades. Pero ¿qué ocurre si uno de sus integrantes pierde el empleo, se enferma o una inundación afecta su negocio? Sin ahorros suficientes, esa familia podría volver a enfrentar dificultades económicas. Esta es una realidad que merece especial atención en Piura, donde miles de hogares han mejorado su situación, pero todavía son vulnerables ante una emergencia.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en 2025 la pobreza afectó al 28,1% de la población piurana, equivalente a más de 566 mil personas. Aunque este indicador disminuyó durante los últimos dos años, todavía se encuentra por encima del 24,2% registrado en 2019, antes de la pandemia.
Sin embargo, hay otro dato que merece atención: el 33,5% de los piuranos, más de 675 mil personas, no se encuentra en situación de pobreza, pero es vulnerable a caer en ella si enfrenta dificultades económicas. Así, al sumar ambos grupos, el 61,6% de la población de Piura se encuentra en alguna de estas condiciones.
“La reducción de la pobreza es un avance importante, porque significa que más familias están logrando cubrir sus necesidades. Sin embargo, también debemos mirar qué tan preparados están esos hogares para enfrentar una dificultad económica. Una enfermedad, la pérdida del empleo o una inundación pueden afectar rápidamente sus ingresos. Por eso, el desafío no es solo que las familias salgan de la pobreza, sino que tengan oportunidades para mantenerse fuera de ella”, explicó César García, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
El Niño: un riesgo para los ingresos de las familias piuranas
La Comisión Multisectorial ENFEN mantiene una alerta y prevé precipitaciones superiores a lo normal en la costa norte durante el verano de 2027. Este escenario requiere especial atención en Piura, donde la agricultura genera empleo para aproximadamente 319 mil personas, cerca de tres de cada diez trabajadores de la región.
Las lluvias intensas pueden inundar cultivos, interrumpir carreteras y dificultar el transporte de productos, mientras que las altas temperaturas asociadas al Fenómeno El Niño pueden alterar los ciclos de cultivo y provocar la aparición de plagas. Estos efectos podrían generar pérdidas económicas para agricultores, comerciantes y transportistas, además de afectar el abastecimiento y presionar al alza los precios de algunos alimentos.
«Pensemos en un agricultor que invirtió durante meses en su cosecha y que, debido a una inundación, pierde parte de su producción. No solo deja de recibir los ingresos que esperaba, sino que también necesita recursos para volver a sembrar. Por eso, las obras de prevención son importantes: ayudan a proteger las actividades económicas de las que dependen miles de familias», explicó el economista de REDES.
¿Qué necesita Piura para seguir reduciendo la pobreza?
Para REDES, una de las principales prioridades es sostener el crecimiento económico y promover inversiones que permitan generar más empleos de calidad. Cuando las empresas amplían sus operaciones y los pequeños negocios encuentran oportunidades para crecer, también pueden aumentar la demanda de trabajadores y las posibilidades de mejorar los ingresos familiares.
Asimismo, es importante fortalecer las políticas públicas dirigidas a los hogares más vulnerables. Esto requiere identificar adecuadamente a las familias que necesitan apoyo y contar con mecanismos de protección ante situaciones de emergencia.
En Piura, también será fundamental avanzar en las obras de prevención de inundaciones, como la limpieza de cauces, el mantenimiento de defensas ribereñas y el drenaje pluvial. Estas inversiones pueden ayudar a proteger viviendas, cultivos, negocios y fuentes de empleo antes de la temporada de lluvias.
“Piura ha logrado avances en la reducción de la pobreza y necesitamos que ese progreso continúe. Para ello, es necesario generar condiciones para la inversión, crear más empleos de calidad y fortalecer la prevención frente a los desastres. Porque reducir la pobreza es importante, pero también debemos procurar que una emergencia no destruya los avances que las familias han conseguido con tanto esfuerzo”, concluyó el especialista.

