La leptospirosis en Perú se ha convertido en una preocupación de salud pública durante la temporada de lluvias intensas. Según el Ministerio de Salud, hasta la semana epidemiológica 9 de 2026 se han reportado 841 casos a nivel nacional, entre confirmados y probables. Esta enfermedad infecciosa se propaga principalmente en zonas con acumulación de agua contaminada, lo que incrementa el riesgo de contagio en diversas regiones del país.
¿Qué es la leptospirosis y cómo se transmite?
La leptospirosis es una enfermedad infecciosa zoonótica causada por la bacteria Leptospira, perteneciente al grupo de los espiroquetales. Se trata de microorganismos de forma espiral, difíciles de observar en microscopios convencionales, con más de 200 serotipos identificados.
Esta bacteria fue observada por primera vez en 1907 en el tejido renal de un paciente. Desde entonces, se ha identificado como un agente causante de infecciones en humanos y animales.

La transmisión ocurre cuando las personas entran en contacto con agua, barro o alimentos contaminados con la orina de animales infectados. El ingreso de la bacteria al organismo se produce a través de heridas en la piel o por contacto con mucosas como ojos, nariz o boca.
En el Perú, las regiones con mayor incidencia de casos son Loreto, Madre de Dios, Tumbes, Ucayali, San Martín, Amazonas, Ayacucho, Huánuco y Cusco. En Tumbes se han reportado dos fallecimientos asociados a la enfermedad.
Síntomas de la leptospirosis y riesgos para la salud
Los síntomas de la leptospirosis pueden variar, pero entre los más frecuentes se encuentran:
- Fiebre alta
- Dolor de cabeza intenso
- Dolor muscular, especialmente en espalda baja y piernas
- Dolor abdominal
- Enrojecimiento de ojos
- Náuseas, vómitos y diarrea
En la mayoría de los casos, la enfermedad presenta un curso leve. Sin embargo, en situaciones graves puede afectar órganos como los riñones y el hígado, lo que requiere atención médica inmediata.
El tratamiento temprano con antibióticos como penicilina o tetraciclinas puede ser eficaz, especialmente en las primeras etapas de la infección. En casos severos, se requiere reposición de líquidos y electrolitos, así como monitoreo de signos vitales.

Prevención de la leptospirosis en temporada de lluvias
El Ministerio de Salud recomienda una serie de medidas para prevenir el contagio, especialmente en zonas afectadas por lluvias intensas:
- Evitar bañarse o jugar en charcos, acequias o pozos
- Lavarse con agua y jabón tras una exposición accidental
- Usar botas de jebe en zonas inundadas
- No caminar descalzo o con sandalias
- Mantener tapados los recipientes de agua
- Eliminar residuos en bolsas cerradas para evitar roedores
Asimismo, se recomienda el lavado frecuente de manos antes de manipular alimentos y la organización de campañas de limpieza para eliminar aguas estancadas.
Ante la presencia de síntomas, se debe evitar la automedicación y acudir al establecimiento de salud más cercano para un diagnóstico oportuno.
Leptospirosis en mascotas: cómo se contagia y qué hacer
La leptospirosis también puede afectar a animales como perros y gatos, que pueden transmitir la enfermedad a las personas.
El contagio en mascotas ocurre por contacto con orina infectada o agua contaminada, como estanques, ríos o lagos. También puede transmitirse por heridas, mordeduras o incluso de madre a cría.
Los animales pueden presentar síntomas que van desde cuadros leves hasta insuficiencia orgánica. En estos casos, el tratamiento temprano con antibióticos es clave para su recuperación y para evitar daños permanentes.
Si se sospecha que una mascota está infectada, se debe acudir de inmediato a un veterinario para el diagnóstico y tratamiento correspondiente.










