La relación entre Estados Unidos e Irán continúa marcada por una combinación de diálogo diplomático y acciones militares. La Casa Blanca informó que el presidente Donald Trump mantiene abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Teherán, pese a la reanudación de las hostilidades en la región. El anuncio se produce mientras ambas partes mantienen contactos diplomáticos y el Gobierno estadounidense advierte sobre nuevas acciones si continúan los ataques en el estrecho de Ormuz.
Casa Blanca confirma contactos entre Estados Unidos e Irán
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que el presidente Donald Trump mantiene su disposición a buscar una solución diplomática con Irán, aunque responsabilizó a Teherán por incumplir los compromisos asumidos con Estados Unidos.
«El presidente considera (a los iraníes) responsables cuando le dan la espalda a los compromisos que han asumido con Estados Unidos. Pero al mismo tiempo, siempre está abierto a la diplomacia», declaró Leavitt durante una rueda de prensa.
La funcionaria agregó que ambas partes continúan en contacto para explorar un posible acuerdo.
«Le expresaron al presidente que aún quieren lograr un acuerdo. Estamos hablando con ellos, pero, de nuevo, el presidente no va a permitir que disparen contra barcos en el estrecho sin que haya consecuencias», afirmó.
Las declaraciones se conocieron un día después de que Donald Trump agradeciera públicamente a Irán por la liberación de un ciudadano estadounidense que permanecía detenido desde diciembre de 2024, hecho que ha sido interpretado como una señal de acercamiento diplomático.
Estados Unidos advierte sobre nuevos bombardeos
Las conversaciones entre Washington y Teherán se desarrollan en un contexto de creciente tensión militar. El frágil alto el fuego alcanzado en junio enfrenta nuevos riesgos luego de que Estados Unidos ejecutara varias rondas de ataques en los últimos días con el objetivo de reducir la capacidad de Irán para afectar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
El intercambio de ataques entre ambas partes comenzó el 7 de julio, tras una serie de incidentes contra embarcaciones en el Golfo, atribuidos por Estados Unidos a Irán.
En ese escenario, Donald Trump advirtió que su administración podría ampliar los bombardeos hacia plantas de energía y puentes si Irán no retoma las negociaciones para alcanzar un acuerdo.









