La tregua entre Estados Unidos e Irán llegó a un nuevo punto de quiebre luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que el cese de hostilidades quedó terminado tras el recrudecimiento de los enfrentamientos en el estrecho de Ormuz. La escalada del conflicto ocurre en medio de operaciones militares, ataques a embarcaciones y un incremento de la incertidumbre sobre el tránsito de hidrocarburos por una de las rutas comerciales más estratégicas del mundo.
Donald Trump declara finalizada la tregua con Irán
Durante su participación en la cumbre de la OTAN en Turquía, Donald Trump fue consultado sobre la continuidad de la tregua con Irán y respondió que ya no considera vigente ese acuerdo.
«Por lo que a mí respecta, ha terminado», declaró.
El mandatario también expresó su escepticismo sobre las conversaciones diplomáticas entre ambos países.
«Es una pérdida de tiempo tratar con ellos», añadió.
Asimismo, indicó: «Dejaré que nuestros excelentes negociadores sigan hablando si así lo desean, pero yo no lo veo. No me gusta esta gente».
Las declaraciones se producen después de que se reactivaran los enfrentamientos en el Golfo y en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el comercio internacional de petróleo y gas.
Enfrentamientos en el estrecho de Ormuz aumentan la tensión regional
El conflicto se intensificó luego de que Irán atacara al menos tres embarcaciones en los últimos días, situación que motivó una ofensiva militar de Estados Unidos contra objetivos iraníes.
Según la información difundida, Teherán busca ejercer control sobre el estrecho de Ormuz mediante el cobro de tasas a las embarcaciones y ha advertido que atacará a los barcos que no transiten por los corredores autorizados.
Desde junio, ambos países mantenían conversaciones para intentar alcanzar una solución al conflicto iniciado a finales de febrero tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Estados Unidos e Irán intercambian ataques militares
La agencia iraní IRIB informó sobre varias explosiones registradas en distintos puntos cercanos al estrecho de Ormuz, incluyendo la isla de Qeshm, la ciudad de Sirik, Bandar Abás y Bushehr.
Bushehr alberga la única central nuclear civil de Irán y se encuentra próxima a la isla de Jark, considerada la principal terminal petrolera del país, por donde circula cerca del 90 % de las exportaciones iraníes de crudo.
La prensa estatal iraní también reportó la muerte de un integrante de la Guardia Revolucionaria en el suroeste del país.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que sus fuerzas ejecutaron ataques contra más de 80 objetivos, entre ellos sistemas de defensa antiaérea, radares costeros y 60 embarcaciones ligeras pertenecientes a la Guardia Revolucionaria.
El organismo indicó que las operaciones buscaban «degradar la capacidad de Irán para seguir atacando el comercio internacional que transita por esta ruta estratégica para el comercio mundial».
En respuesta, la Guardia Revolucionaria señaló que lanzó ataques contra decenas de instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Kuwait y Baréin, países aliados de Washington.
Precios del petróleo reaccionan a la crisis en Oriente Medio
Tras las declaraciones de Donald Trump sobre el fin de la tregua con Irán, los mercados internacionales reaccionaron de inmediato.
El precio del petróleo registró un incremento cercano al 5 %, reflejando la preocupación de los inversionistas por una posible interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, considerado uno de los principales corredores para el transporte mundial de hidrocarburos.










