El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a Taiwán que no declare su independencia tras sostener conversaciones con el mandatario chino Xi Jinping. Las declaraciones se producen en un contexto de tensiones diplomáticas entre ambas potencias, donde la cuestión de la isla continúa siendo uno de los principales puntos de conflicto geopolítico. Trump también señaló que busca evitar un escenario de confrontación militar en la región y llamó a reducir la tensión entre China y Taiwán.
Trump fija postura sobre Taiwán tras reunión con Xi Jinping
Donald Trump concluyó su visita de Estado en China afirmando haber alcanzado acuerdos comerciales, aunque sin detallar avances significativos en otros temas internacionales. Tras la reunión con Xi Jinping, el mandatario estadounidense dejó clara su posición respecto a Taiwán.
En declaraciones difundidas por la cadena Fox News, Trump señaló que se opone a cualquier declaración de independencia por parte de la isla.
“No tengo ganas de que alguien declare la independencia y, ya saben, luego se supone que debemos recorrer 15,000 kilómetros para ir a la guerra”, afirmó.
Asimismo, agregó que no busca incentivar decisiones unilaterales: “No queremos que alguien piense: proclamemos la independencia porque Estados Unidos nos apoya”.
Estados Unidos y su postura sobre el conflicto en el estrecho de Taiwán
La política exterior de Estados Unidos reconoce oficialmente a China como único gobierno legítimo, aunque mantiene una relación no oficial con Taiwán, a la que apoya principalmente en el ámbito militar mediante el suministro de armas defensivas.
En ese marco, Donald Trump indicó que aún no ha tomado una decisión sobre una eventual venta de armamento a la isla.
“Quiero que [Taiwán] haga bajar la temperatura. Quiero que China haga bajar la temperatura”, declaró el mandatario.
Por su parte, Xi Jinping reiteró que la cuestión de Taiwán es central en la relación bilateral entre ambas potencias y advirtió que un mal manejo del tema podría generar un conflicto directo.
China insiste en su posición sobre Taiwán
Pekín mantiene su reclamo sobre Taiwán como parte de su territorio desde 1949, tras el final de la guerra civil china. Aunque el gobierno chino ha manifestado su preferencia por una reunificación pacífica, también ha dejado abierta la posibilidad del uso de la fuerza.
En este contexto, la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping es vista como parte de los esfuerzos por estabilizar una relación bilateral marcada por tensiones recurrentes.
Analistas internacionales consideran que el intercambio diplomático busca mantener un equilibrio en la dinámica entre ambas potencias, especialmente de cara a futuras decisiones sobre el apoyo militar a Taiwán.









