El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, analizó la relación entre crecimiento económico, servicios públicos y comportamiento electoral en el país. Durante un evento sobre minería, señaló que las regiones con actividad minera y agroexportadora muestran tendencias de voto distintas, asociadas a la percepción del impacto del desarrollo económico en la calidad de vida. Asimismo, advirtió que el crecimiento del sector minero no siempre se ha reflejado en mejoras en la provisión de servicios estatales.
Julio Velarde y el impacto de la minería en el comportamiento electoral
Durante su participación en el XVI Encuentro Internacional de Minería, Julio Velarde explicó que, en los últimos 25 años, el sector minero ha registrado un crecimiento significativo y un alto aporte al Producto Bruto Interno (PBI). Sin embargo, indicó que este desempeño económico no se ha visto reflejado de manera equivalente en la mejora de los servicios públicos.
“Estos 25 años han sido positivos, bastante positivos, y creo que muchas veces no se aprecia cuánto hemos mejorado en este siglo. Hemos visto la cifra de pobreza, por lo menos en PBI, podría haber un montón de indicadores. Pero desgraciadamente, cosas como los servicios públicos que se dan a la población no se han visto beneficiados”, señaló.
El titular del BCRP precisó que esta situación influye en la percepción ciudadana sobre el modelo de desarrollo económico.
Regiones mineras y agroexportadoras muestran diferencias en el voto
Velarde sostuvo que existe una correlación entre la estructura económica regional y el comportamiento electoral. Según indicó, en las zonas con actividad minera la votación tiende a favorecer opciones políticas de izquierda, mientras que en regiones agroexportadoras con crecimiento económico se observa una mayor inclinación hacia opciones de derecha.
“El dato concreto es que uno ve en las zonas mineras ricas la votación por la izquierda, en las zonas agrícolas que han prosperado la votación se ha ido para el otro lado (derecha). Y creo que en parte se ve este cambio porque estos recursos no están llegando de la minería”, afirmó.
De acuerdo con el economista, estas diferencias responden principalmente a la percepción de la población sobre la calidad de los servicios públicos y la distribución de los beneficios del crecimiento económico.
Crecimiento económico, servicios públicos e inversión estatal
Velarde señaló que, pese al crecimiento sostenido de la economía peruana en las últimas dos décadas, el Estado no ha logrado traducir dicho avance en una mejora proporcional de los servicios públicos.
En esa línea, remarcó que el desarrollo del sector minero ha contribuido significativamente al PBI, pero sin un impacto equivalente en infraestructura, salud o educación en diversas regiones del país.
Asimismo, recordó que durante el superciclo minero entre 2005 y 2013 el Perú alcanzó tasas de crecimiento cercanas al 6,6% anual, junto con una reducción importante de la pobreza monetaria.
El economista también advirtió que el incremento del gasto público se ha concentrado en gasto corriente, en lugar de inversión pública, a pesar de los mayores ingresos fiscales provenientes de la actividad minera.
Inversión minera y retos regulatorios en el Perú
Durante su exposición, el presidente del BCRP indicó que actualmente existen proyectos mineros por aproximadamente US$ 47.000 millones, con potencial de duplicar la producción de cobre en el país.
Sin embargo, advirtió que los procedimientos administrativos y la participación de múltiples entidades públicas dificultan la ejecución de inversiones en el sector.
“Participan 29 entidades públicas y hay más de 230 procedimientos. Tenemos que revisar todo este marco y pensar en una regulación simple, pero efectiva”, sostuvo.
Estas declaraciones se dieron en el marco de un contexto de debate sobre el rol de la minería en el crecimiento económico y su impacto en el desarrollo regional.









