El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez Miranda, señaló que no existe actualmente una gestión para trasladar la administración del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social (LUM) al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Sin embargo, sostuvo que el museo requiere una revisión integral de la forma en que presenta el periodo de violencia terrorista de las décadas de 1980 y 1990. Sus declaraciones se produjeron luego de que una carta ciudadana propusiera que el sector Justicia asuma su administración.
Traslado del LUM al Ministerio de Justicia
Álvarez Miranda negó haber participado en la elaboración de la carta ciudadana que plantea que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos gestione el LUM en lugar del Ministerio de Cultura. El titular del MINJUSDH indicó que tampoco intervino en la recopilación de firmas ni realizó gestiones ante la presidenta de la República.
“No, ninguna. Yo no participé ni en la iniciativa, ni en la redacción, ni en el recuento de firmas de esa carta, ni como alguien dijo: que yo había ‘presionado’ a la presidenta. Esa carta la hicieron personas –que conozco por mi profesión, por cierto– sin haber coordinado previamente conmigo, porque tampoco tenían por qué hacerlo”, declaró a Diario Correo.
El ministro explicó que compartió la carta en la red social X después de recibirla, aunque precisó que su publicación respondía a una muestra de apoyo a una iniciativa vinculada con una respuesta que había ofrecido anteriormente.
Sobre la administración del museo, consideró que un tema relacionado con el LUM debería estar vinculado al sector de derechos humanos, aunque aclaró que actualmente no constituye una prioridad del Gobierno.
Cuestionamientos al enfoque del Lugar de la Memoria
Entre sus principales observaciones, Álvarez Miranda cuestionó la manera en que el LUM presenta el periodo de violencia terrorista ocurrido en el Perú durante las décadas de 1980 y 1990. Según sostuvo, existe un sector de la población que considera que el museo no refleja determinados aspectos de ese periodo.
“El LUM lo que transmite es que hubo una guerra entre grupos subversivos y militares y que quien sufrió las consecuencias de esa guerra ajena, fue el pueblo peruano”, afirmó.
El titular del MINJUSDH señaló que, desde su perspectiva, esta interpretación no coincide con los acontecimientos históricos que se produjeron durante el conflicto armado interno. También atribuyó responsabilidades a las organizaciones terroristas, medios de comunicación y sectores políticos que, según indicó, respaldaron o justificaron sus acciones.
Al mismo tiempo, reconoció que integrantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional incurrieron en excesos y hechos de violencia durante las operaciones contra el terrorismo. Precisó que algunos de estos casos fueron procesados por el Poder Judicial y que existen condenas contra responsables de estos hechos.
“Obviamente, también hay cierta responsabilidad en algunos militares y policías. Otros, por ignorancia de cómo combatir realmente el terrorismo, cometieron excesos y barbaridades. Esos han sido juzgados en el Poder Judicial y están, muchos de ellos, pagando condenas a pesar de una edad avanzada”, manifestó.
Cambios en la exposición sobre el terrorismo
Respecto de las modificaciones que considera necesarias, Álvarez Miranda sostuvo que el LUM debería someterse a una reorganización integral. El planteamiento incluye revisar los criterios técnicos utilizados para explicar la violencia terrorista a escolares y nuevas generaciones.
“Básicamente, hay que reorganizarlo todo, desde el inicio hasta el final; desde un aspecto técnico, por cierto. Hay que evaluar cómo es que se va a mostrar la historia reciente del terrorismo a los escolares, a las nuevas generaciones que no lo han vivido y que, por cierto, lo han estudiado muy poco en el colegio”, indicó.
El ministro también cuestionó la distribución de los contenidos históricos en diferentes espacios del museo y planteó evaluar nuevamente la concepción general de la exposición.
Según Álvarez Miranda, otro aspecto pendiente es la representación de los policías y militares que participaron en la lucha contra las organizaciones terroristas. Sostuvo que miles de integrantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional murieron o sufrieron consecuencias físicas durante ese periodo, y que sus familiares no habrían tenido suficiente participación en el relato presentado por el museo.
“Ellos no fueron escuchados y prácticamente se les ocultó. De lo que se trataba era, esencialmente, de resaltar los pocos episodios donde uniformados cometieron actos de barbarie, que sí existieron, por supuesto”, señaló.
El debate sobre la inclusión social en el LUM
El nombre del Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social también fue abordado durante la entrevista. El ministro consideró que la inclusión social constituye un componente transversal de las políticas públicas y cuestionó su incorporación dentro de un espacio destinado específicamente a explicar un periodo histórico.
“La inclusión es transversal en todas las políticas públicas y no estoy seguro si tiene lugar en un museo que es específicamente para contar un episodio de la historia, un episodio, por cierto, cruel y sanguinario, que estuvo motivado por el marxismo-leninismo”, sostuvo.
Asimismo, señaló que aspectos relacionados con infraestructura, marginación social y racial deberían diferenciarse de la explicación histórica del terrorismo cuando el objetivo del espacio museográfico es presentar determinados acontecimientos.
MINJUSDH y Ministerio de Cultura aún no evalúan cambios
Álvarez Miranda confirmó que conversó con el ministro de Cultura, Alberto Beingolea, sobre el tema, aunque descartó que haya existido un debate entre ambos sectores respecto del futuro del LUM.
Precisó que ambos funcionarios abordaron el asunto de manera independiente, a partir de declaraciones realizadas en entrevistas, y que hasta el momento no existe una solicitud formal para evaluar un eventual traslado de la administración del museo al Ministerio de Justicia.
“No hubo conexión absoluta entre el ministro (de Cultura), el ministerio (de Justicia) y el grupo de ciudadanos que produjo este comunicado, que he leído ya con detenimiento, bastante moderado, por cierto”, declaró.
El ministro señaló que una eventual conversación sobre cambios en el LUM podría producirse hacia finales de año, una vez que el Gobierno avance en asuntos relacionados con seguridad, legislación delegada y la preparación frente al Fenómeno El Niño.
“Tenemos que sentarnos a conversar sobre eso posiblemente a fin de año, cuando ya estemos enfrentando, ojalá con éxito, el Fenómeno El Niño (…). Cuando tengamos espacio para eso (lo haremos), ahora estamos en otros asuntos”.









