El ministro de Defensa, Rafael Belaunde Llosa, anunció que las Fuerzas Armadas asumirán próximamente el control externo del acceso a establecimientos penitenciarios del país. La medida comenzará en cinco penales de máxima seguridad y busca impedir el ingreso de celulares y otros objetos prohibidos que pueden ser utilizados para cometer delitos desde las cárceles. El nuevo sistema incluirá equipos de escaneo para las personas que ingresen a los penales y tendrá carácter permanente durante las 24 horas.
Fuerzas Armadas reforzarán control de acceso a penales
Según explicó el titular del Ministerio de Defensa, el objetivo del control externo es impedir que ingresen a los establecimientos penitenciarios objetos que no están permitidos y que pueden ser utilizados como instrumentos para cometer delitos.
«Es importante asegurarnos de que los penales dejen de ser una trinchera del delito y para eso tenemos que tener un férreo control de todo lo que ingresa al penal», señaló durante declaraciones a la prensa en los exteriores del penal Miguel Castro Castro, ubicado en San Juan de Lurigancho.
Belaunde informó que la intervención de las Fuerzas Armadas comenzará en cinco establecimientos penitenciarios de máxima seguridad: Ancón I o Piedras Gordas, El Milagro de Trujillo, Challapalca de Tacna y Miguel Castro Castro en Lima, entre los centros considerados para esta primera etapa.
«Los penales se han convertido en una especie trinchera de extorsión, son una coladera; entonces, para evitar que las cosas que no deben estar dentro del penal ingresen, las Fuerzas Armadas van a tener el control del acceso a los penales, empezando por los de máxima seguridad», manifestó.
Escáneres serán utilizados para revisar a quienes ingresen
El ministro explicó que el control del acceso incluirá la instalación de equipos de escaneo personal, con el propósito de detectar objetos que puedan ser ocultados en el cuerpo o ingresados de manera clandestina.
La medida alcanzará a todas las personas que ingresen a los establecimientos penitenciarios. Esto incluye a los familiares y visitantes de los internos, así como al personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), trabajadores administrativos, abogados y proveedores encargados del ingreso de alimentos y otros productos.
El control será permanente, durante las 24 horas del día y los siete días de la semana. Durante las jornadas de visita, el despliegue comenzará desde las primeras horas para evitar interferencias con el ingreso regular de los visitantes.
Control externo de penales requiere declaratoria de emergencia
Belaunde precisó que la implementación de los equipos de escaneo se realizará después de que cada establecimiento penitenciario sea declarado en emergencia.
La incorporación de otros penales se efectuará de manera progresiva, priorizando aquellos establecimientos donde se determine una mayor incidencia de llamadas extorsivas.
«Vamos a ir incorporando progresivamente (a otras prisiones) en función de dónde nosotros determinemos que se producen más llamadas extorsivas, que es el objetivo central, pero si no hay celulares dentro del penal no se puede llamar para extorsionar», aseveró.
El ministro también advirtió que las personas que intenten ingresar objetos prohibidos podrían recibir sanciones penales. Según indicó, las penas podrían oscilar entre seis y 15 años de prisión, dependiendo del objeto que se pretendía introducir al establecimiento.
«Vamos a tener un control férreo del acceso de los penales, porque no pueden ser una coladera, por ejemplo ahora podemos constatar, preguntando acá, que,hay personas que tienen señal celular y estamos en la puerta del penal, eso es inaceptable», subrayó.









