El expresidente Jair Bolsonaro presentó un nuevo recurso ante la Corte Suprema de Brasil con el objetivo de revertir la condena de 27 años que recibió por liderar un complot orientado a derrocar al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. La defensa sostiene que el proceso aún no había concluido y que el tribunal habría adelantado una decisión definitiva sin permitir la presentación de nuevos embargos. El caso mantiene la atención pública sobre el proceso judicial y las acciones legales del exmandatario.
Recurso para revisar la condena ante la Corte Suprema
Los abogados del exmandatario buscan que el caso sea revisado por un colegiado más amplio y que se mantenga el voto del magistrado Luiz Fux, quien fue el único en pronunciarse por la nulidad de la acción penal y la absolución de Bolsonaro. El ex jefe de Estado fue condenado por cuatro de los cinco magistrados de la Sala Primera del Supremo Tribunal Federal y desde el martes cumple la sentencia en régimen cerrado en la sede de la Policía Federal de Brasilia, de acuerdo con la decisión del juez Alexandre de Moraes.
La defensa denuncia un “error judicial” al haberse declarado en firme la condena mientras aún corría el plazo para nuevos embargos. “Con el debido respeto, no procede calificar de dilatoria un recurso que ni siquiera se había interpuesto. Es más, sin conocer sus motivos, resulta sorprendente que se calificara de dilatoria”, declaró la defensa.
Se trata de los embargos infringentes, un recurso excepcional que solo se admite en decisiones divididas.
Argumentos jurídicos y estado del proceso contra Jair Bolsonaro
Según la jurisprudencia de la Corte brasileña, este tipo de apelaciones procede únicamente cuando existen al menos dos votos por la absolución, condición que no se cumplió en este caso, ya que solo Fux votó en ese sentido. No obstante, los abogados alegan que el reglamento interno del Supremo permite revisar cualquier fallo dividido y señalan que se habría violado el artículo 333, inciso I, que autoriza la interposición de embargos infringentes ante una decisión no unánime.
En paralelo, Bolsonaro fue condenado a 27 años y tres meses de prisión tras ser hallado culpable de una conspiración destinada a impedir la toma de posesión de Lula da Silva, quien lo derrotó en las elecciones de 2022. Antes del fallo definitivo, el exmandatario cumplía prisión domiciliaria por incumplir medidas cautelares y fue trasladado a dependencias de la Policía Federal en Brasilia luego de intentar dañar una tobillera electrónica.
Desde que la Corte Suprema dejó en firme la sentencia, Bolsonaro cumple la condena en la misma sala donde permanecía recluido.









